Cierto es que el silencio se parece al olvido
pero es falaz su hermandad, sin raíz, sin motivos
Cierto es que uno habita al otro y lo mantiene
incorruptible pero cuando solo es mudo el recuerdo
y no está recubierto del vacío atemporal del olvido
las entrañas labran dolores que nos devuelven al espacio
con las manos delirantes y los ojos lastimados
como un cuervo y como un angel esta reminiscencia
ha venido, me ha arrancado del silencio con la
suavidad del sonido y con la intensidad de una imagen,
blanco y negro, un error del destino te trae otra vez
a los suburbios de esta mente intranquila.
Yo que quise en noches largas mantener tu cuerpo en blanco,
despistar a los fantasmas que acechan mi despertar fallido,
detener el tiempo iluso, o perderlo en el camino
para verte desvanecer en senderos desconocidos.
Yo que quise ser un arbol, una flor o un río
que solo fuera naturaleza y no se confundiera con mis latidos
ese reloj que palpita tus segundos y los míos y los vuelve
casi simétricos, casi abrazados en una furiosa guerra
de recuerdos y de músicas que nos confundieron.
Yo solo quiero que mañana amanezca otra vez el frío
y mi voz ya no quiera rozar tus palabras, tu nombre o tu
edad o tus miedos, solo quiero que sea día y que vuelvas
a dejarme aquí entre todas estas cosas que me habitan en mi hastío.
Cht, ni siquiera un "gracias Otelo por sufrir lo que escribo"
ResponderEliminarjaj, genial hermano, todavía no llegó tu decadencia, quedate tranquilo que falta para eso.
existe el ovido?...yo creo que no,mas bien es el peor de los dolores.
ResponderEliminar