jueves, 25 de diciembre de 2008
n° x
ese que no nos dejaba hablar, y caímos de nuevo
en las copas y en el misterio,
en el sendero que nos trajo aquí pero ya no quiere
devolvernos enteros, ni siquiera en partes iguales.
Simétricas heridas nos surcan las pieles,
el tiempo y las marcas se parecen,
el odio y la luna también,
en su silencio y soledad.
Hemos venido con sueños entre los pliegues,
con cambios que augurabamos en futuros idílicos
y nutridos de bellas parábolas,
hoy nos vemos con las manos raspadas y casi ya
sin poder mirar a los ojos tristes y taciturnos,
entre las tasas de café y los vinos dulces que
ya no nos dibujan aquellos paraísos frenéticos.
Dirás que no hay nada que se termine,
que no hay un sol que no vuelva a amanecernos
cuando el azul de la noche se encierra en cuartos oscuros,
pero sabemos que no existe un dios tan estoico
ni un cielo tan pálido que pueda dejar de ver
que las flueres mueren y que cada instante, por fugaz, es único
y que cada sol es un sol y que cada noche se lleva consigo
imágenes que jamás volverán a ser.
Hoy me miro y te miro y no encuentro las piezas,
no encuentro las ideas que hacían luz en la gloria nocturna,
no encuentro las palabras ni el deseo, no encuentro el rincón
de mi alma que aún no terminaba de caer al vacío,
solo encuentro estas línes y solo lo que ya no queda.
domingo, 9 de noviembre de 2008
Apocalipsis
las sombras y los árboles y el fuego y el mundo entero
solo en mis ojos y todo sin moverse, todo sin perderse
en la infinidad del momento, en la quietud del silencio
y en la inmensa bruma de la historia deteniéndose.
Las letras y los siglos, los números, los libros
la muerte y el amor de los ángeles y los animales, todo
se ha encontrado, todo se ha perdido en un instante fugaz
en que el aire hostil ha abierto sus alas y sus puertas,
en que todos somos un dios entero y enfermo, dando sus
primeros pasos.
Hileras impares de pomposos soldados de hielo,
hermosas llamas de fuegos intensos en manos desesperadas,
las colinas y los pastos, el miedo y el amor del mundo, nada veo, solo
la poesía de los tiempos en que fuimos naturaleza, solo el resabio
de nuestros ríos gimiendo nombres de fantasía.
Nada ha quedado en la vigilia por limpiar, nada ha quedado
por ser visitado por los jueces eternos de nuestras miradas,
todo hemos sido y todo podremos volver a ser, cuando otra vez creamos
que el tiempo vuelve, cuando otra vez el agua sea nube y tu y yo
solo seamos extraños amando en mundos diferentes.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Hola. Desniveles.
del cielo y la tierra
en sinuosos caminos
ofrecen los golpes
a mi cuerpo cansado
de caminarlos en pie y sin dejar
de rozar con dedos húmedos, flores
de sus más lánguidoss paisajes
sutiles, paisajes de sonidos
y de risas fútiles como las manos
que no alcanzan a salvarnos de la desidia
del planeta girando, parábolas extrañas
del viento que nos aliena, nos corta
el aire y nos empuja más allá, en
abismos inconcebibles de ternura y
pureza inalcanzable, de etérea veneración
e imperfectos dioses ya muertos,
ya han partido los más altos cargos
a reverenciar nuestro pronto fenecer
ya he partido con ellos en hondos suspiros
de carreteras largas por andar hacia
jardines infernales de fuego y aire.
He repetido otra vez las palabras,
otra vez te repites y cada vez tomas las formas
de la luna y de las sirenas, de los dados y las navajas,
como siluetas que manchan las tierras en que
yacen mis recuerdos más azules y más negros,
como honores que ya mi pasado no merece y mi futuro no
espera, como distancias de las q se vale el sueño
para atormentarme con la idea de tu sonrisa esperando
ser descubierta por mis inútiles intentos de atrapar
la esencia que se esconde tras las palabras que debiera
decirte y no han entrado aún en nuestra dimensión.
algo se agita en las praderas que me encierran,
mis alrededores son de mar y de hierba, de amor
y de locura, de vos y del mundo y de mi otra vez,
volviendo a rodarme y a recorrerte en los infinitos rincones del
tiempo circular, eternamente repitiendo tus palabras, tu imagen
y otra vez tu cuerpo en el mío, hasta confundir tu esencia con la mía
y hasta ser por fin un angel en tus comisuras secretas.
Ya no tengo frío, ya no tengo sueño, ya otra vez el mundo gira
entre nosotros, ya nuestra cobardía se viste de heroína vil, ya
brilla resplandeciente con el tibio brillo de la mentira, ya es
otra vez ese camino que no quiere andar mi piel lastimada, ya
otra vez es tu sol y mis ojos, frente a frente, quemandose.
sábado, 13 de septiembre de 2008
Templo
los pasajes que me llevan
entre laberíntos de dolor,
entre cuerdas que se tienden, trampas
milenarias y ocultas murallas de miedo
hasta tu canción clara y turbulenta,
hasta tu mansión de ojos de miel y tus
patios de lunas llenas, de sorbos felices
y escenarios grandilocuentes, discursos festivos
de palabras audaces y tímidas, siniestramente
hermosas, aguardientes que esperan
reposando entre tus pieles, hasta quemar
en locuras los rastros de mi existencia
timorata y fugaz, intrascendente y deseosa
de incinerarse en fuegos turbios de tus manos.
Hasta allí he llegado, en sueños vanos
tras romper las redes que me ataban los ojos,
tras hilar despacio las cadenas de
años de fantasía desdichada, he llegado
por mares que más parecían mundos donde
nada era nada y yo no era más que un conjunto
de seres sin nombre, sin rostro ni hogar ni
caminos sinuosos. He llegado y reposado,
tranquilo entre tus ramas, celoso del sol
que tu rostro erguía de orgullo primitivo,
tus líneas en mis manos habían dejado de ser
libres, más sucumbían en roces que solo
dios ha inventado, serenando tus aguas
quietas cuando al fin brillaba un beso.
Recuerdo sueños ajenos, sueños que parecieron
días, sueños de divinos augurios que rompieron con
la lánguida mañana, que se abre paso entre los hombres
con la verguenza de saberse culpable, de haber acabado con
la noche que con su sombre ancestral hace de cada
hueco un beso, de cada luz un sol y de cada cuerpo
un templo.
sábado, 7 de junio de 2008
Cascada
La noche siguió haciendose aún más fría
tal vez ni los árboles afuera quisieron
sacar su rostro a la interperie furiosa,
recostaron sus hojas hacia adentro
y cerraron sus ojos cansados
de hacer sombras en el día.
Nada pude ver, en mi copa de cristal
que jugaba a balancear el vino
y nublar mis sentidos antes quietos,
ahora bifurcando tus imágenes en restos
inconclusos, formando con ellas finales
caóticos, furiosos, tristes, amables,
eróticos, terrenales o etéreos.
Poco a poco comenzaba a verte de manera
más nítida, más serena y reposando en un lecho
donde parecía nacer el universo, en serpentinas
dividirse en estrellas o planetas, música
de violines nerviosos tu voz enredaban
con voces de tiempos futuros, hermosos
sonidos que corrompían el silencio de la
noche, el reposo de los fantasmas del día
se inquietó con los suspiros que tu boca
emanaba con dulzura extrema, casi rozando
el mismo misterio en que sumergías
cada segundo del tiempo.
Lujuria indómita bañaba mi piel de
tu aroma, cada pensamiento quería posarse en vos
con un capricho feroz, solo los dejo ser
y virar hacia un paraíso de tu sexo
intranquilo y excéptico, taciturno y
radiante de humo multicolor, espeso, ahogando
mi amanecer en el río que de tu alma emana
furioso y bello, como una cascada de amor.
sábado, 8 de marzo de 2008
Kiss
La noche ya no era noche, tal
vez en mi cuerpo el sueño era aún sueño
aunque mis ojos despiertos
y mi cuerpo inmóvil aún sentían
la plenitud del instante fugaz
en que tu beso, inquieto, apasionado
llegó a mi boca ansiosa de ensueño, tan
real e intenso que la mañana nublada aún no
borra el sentir de mi alma hundida
en pensamientos tuyos .
Mis labios húmedos aún
buscan tus labios que ya no estan,
o nunca estuvieron.
Tu beso mezcla de fantasma, día,
noche, lluvia, perfume y sal
exquisito elixir imaginario, todas mis fuentes
irradian el agua que tu beso aún en mí
inunda, aún no se que noche es noche
y qué noche es tu imagen, que día
habrá sido para mí este sol eterno, incipiente,
colorido que me atenaza los pies, me congela
el dolorido pasado, quema en mi ser
con intenso fulgor.
Fantasmas que abandonan sus celdas viejas,
sacuden el polvo y vuelven a rodearme
abrazan mis brazos, casi no noto su andar
electrizante, no puedo ser parte
del movimiento del planeta, como si
hubiera paralizado mi tiempo y tu imagen,
tus labios húmedos, mi boca expectante
aún, nada puede ser real
pero igual las noches no serán ya noches
ni sueños sin mi sueño, besos sin tu beso,
amor sin tu amor ni horizonte sin tu
alma girando en remolinos sobre mí.
viernes, 22 de febrero de 2008
Labyrinth
Las palabras se repiten
he andado ya horas por este laberinto,
enérgico fatigando los senderos
obscuros que se bifurcan
cada vez en más posibilidades
los espejos en las paredes me devuelven
mil rostros con mi rostro
sonrientes algunos
amargos otros
los más ensimismados me miran
con desprecio
hasta que tiemblan mis huesos.
Mis pies cansados anhelan
rendirse y caer desplomados
aguardo un instante, una puerta
que deje abierto el camino
para salir a respirar el aire
más estas llaves solo cierran
y la vuelta se hace extensa,
interminable.
Vuelvo otra vez a aquella habitación
mis pies húmedos reconocen la fría tierra
las paredes son las mismas, los espejos
siguen reflejandome inerte
solo que esta vez me veo
allí parado, con los ojos perdidos
en los callos de las paredes
y alcanzando con los dedos el relieve
de las imágenes errantes.
Intento acercarme nublado por la infinita
espesura de la confusión
más ya no distingo si es mi imagen
en el espejo o soy yo, o es alguien más
o somos uno en distintos puntos del tiempo,
o no es el mismo tiempo, quizá otro espacio,
quizá otro laberinto, quizá otra vida.
domingo, 3 de febrero de 2008
Apenas
Apenas una especie de improvisación, un juego de palabras para darle un poco más de vida a este blog.
La noche encierra los colores
en un hueco
el día los vuelve oro y nube
flor y lluvia
Bajo tristes melodías pasan las horas
que se apuran para volver mañana
pero nadie sabe si vienen o van
No se hacia donde van mis segundos
tampoco los tuyos
ni se si se encontrarán
Cada latido de la noche
cada color de nuestros días
dibujan un sinfín de sensaciones
lagos de niebla y aguas claras
tus labios han inundado
de sed mis últimos
días
mis últimas
noches
mis languidas esperas
mi torpe silencio.
miércoles, 9 de enero de 2008
Rombos
Entré al cuarto
lleno de rombos
de colores brillantes
Todo se perdía a mi vista
Figuras convergían
Triángulos azules
Rojas circunsferencias giraban en el vacío
mis pies en su intento de avanzar
tropezaban con animales silvestres
que florecían de las formas
y vestían de fiesta
la jungla de colores.
Un conejo detuvo
su salto frenético y estático
en el aire puso su mirada en la mía.
Hablamos de Dios.
Comenzó a reir y estalló en
serpentinas multiformes.
Una alcanzó mi brazo y me
arrastró hasta el centro.
Allí todo se arremolinaba
y perdía en el aire puro.
Perdí el control de mi cuerpo
y de mis pensamientos.
Alguna luz me alcanzaba,
un rayo de algún sol que habitaba
el lugar.
Mi frente dejó caer una lágrima de sudor
que al rozar el aire transformó
todo lo que la rodeaba.
Nuevas formas.
Cesó el remolino y me devolvió
dormido al piso.
Abrí los ojos a una nueva luz,
pero ya nada quedaba allí.