domingo, 28 de septiembre de 2008

Hola. Desniveles.

Los desniveles
del cielo y la tierra
en sinuosos caminos
ofrecen los golpes
a mi cuerpo cansado
de caminarlos en pie y sin dejar
de rozar con dedos húmedos, flores
de sus más lánguidoss paisajes
sutiles, paisajes de sonidos
y de risas fútiles como las manos
que no alcanzan a salvarnos de la desidia
del planeta girando, parábolas extrañas
del viento que nos aliena, nos corta
el aire y nos empuja más allá, en
abismos inconcebibles de ternura y
pureza inalcanzable, de etérea veneración
e imperfectos dioses ya muertos,
ya han partido los más altos cargos
a reverenciar nuestro pronto fenecer
ya he partido con ellos en hondos suspiros
de carreteras largas por andar hacia
jardines infernales de fuego y aire.
He repetido otra vez las palabras,
otra vez te repites y cada vez tomas las formas
de la luna y de las sirenas, de los dados y las navajas,
como siluetas que manchan las tierras en que
yacen mis recuerdos más azules y más negros,
como honores que ya mi pasado no merece y mi futuro no
espera, como distancias de las q se vale el sueño
para atormentarme con la idea de tu sonrisa esperando
ser descubierta por mis inútiles intentos de atrapar
la esencia que se esconde tras las palabras que debiera
decirte y no han entrado aún en nuestra dimensión.
algo se agita en las praderas que me encierran,
mis alrededores son de mar y de hierba, de amor
y de locura, de vos y del mundo y de mi otra vez,
volviendo a rodarme y a recorrerte en los infinitos rincones del
tiempo circular, eternamente repitiendo tus palabras, tu imagen
y otra vez tu cuerpo en el mío, hasta confundir tu esencia con la mía
y hasta ser por fin un angel en tus comisuras secretas.
Ya no tengo frío, ya no tengo sueño, ya otra vez el mundo gira
entre nosotros, ya nuestra cobardía se viste de heroína vil, ya
brilla resplandeciente con el tibio brillo de la mentira, ya es
otra vez ese camino que no quiere andar mi piel lastimada, ya
otra vez es tu sol y mis ojos, frente a frente, quemandose.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Templo

En sueños he encontrado
los pasajes que me llevan
entre laberíntos de dolor,
entre cuerdas que se tienden, trampas
milenarias y ocultas murallas de miedo
hasta tu canción clara y turbulenta,
hasta tu mansión de ojos de miel y tus
patios de lunas llenas, de sorbos felices
y escenarios grandilocuentes, discursos festivos
de palabras audaces y tímidas, siniestramente
hermosas, aguardientes que esperan
reposando entre tus pieles, hasta quemar
en locuras los rastros de mi existencia
timorata y fugaz, intrascendente y deseosa
de incinerarse en fuegos turbios de tus manos.
Hasta allí he llegado, en sueños vanos
tras romper las redes que me ataban los ojos,
tras hilar despacio las cadenas de
años de fantasía desdichada, he llegado
por mares que más parecían mundos donde
nada era nada y yo no era más que un conjunto
de seres sin nombre, sin rostro ni hogar ni
caminos sinuosos. He llegado y reposado,
tranquilo entre tus ramas, celoso del sol
que tu rostro erguía de orgullo primitivo,
tus líneas en mis manos habían dejado de ser
libres, más sucumbían en roces que solo
dios ha inventado, serenando tus aguas
quietas cuando al fin brillaba un beso.
Recuerdo sueños ajenos, sueños que parecieron
días, sueños de divinos augurios que rompieron con
la lánguida mañana, que se abre paso entre los hombres
con la verguenza de saberse culpable, de haber acabado con
la noche que con su sombre ancestral hace de cada
hueco un beso, de cada luz un sol y de cada cuerpo
un templo.