domingo, 9 de noviembre de 2008

Apocalipsis

Encontré los paisajes, se aventuraban en mí
las sombras y los árboles y el fuego y el mundo entero
solo en mis ojos y todo sin moverse, todo sin perderse
en la infinidad del momento, en la quietud del silencio
y en la inmensa bruma de la historia deteniéndose.

Las letras y los siglos, los números, los libros
la muerte y el amor de los ángeles y los animales, todo
se ha encontrado, todo se ha perdido en un instante fugaz
en que el aire hostil ha abierto sus alas y sus puertas,
en que todos somos un dios entero y enfermo, dando sus
primeros pasos.

Hileras impares de pomposos soldados de hielo,
hermosas llamas de fuegos intensos en manos desesperadas,
las colinas y los pastos, el miedo y el amor del mundo, nada veo, solo
la poesía de los tiempos en que fuimos naturaleza, solo el resabio
de nuestros ríos gimiendo nombres de fantasía.

Nada ha quedado en la vigilia por limpiar, nada ha quedado
por ser visitado por los jueces eternos de nuestras miradas,
todo hemos sido y todo podremos volver a ser, cuando otra vez creamos
que el tiempo vuelve, cuando otra vez el agua sea nube y tu y yo
solo seamos extraños amando en mundos diferentes.

3 comentarios:

  1. Dos extraños, jugando cada uno su campeonato de los olvidados,sì.

    Y te vas, diviendo, ameba.

    Saluditos.

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  2. todo lo que puede abarcar una mirada...saludos!!

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  3. Es todo tan Stereo acá.

    Colores santos en tus paredes.

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